| En
conformidad con la investigación universitaria,
Hexagone ha elaborado su metodología sobre unos
fundamentos teóricos sólidos.
Fomentamos la
autonomía del alumno
¿Cómo lo conseguimos?
- Invitando a los alumnos a que se auto evaluen mediante
unos tests que les permiten ser totalmente autónomos.
- Establecemos un sistema de tutoría que permite
al alumno participar de forma aún más
activa en su aprendizaje.
- Fijamos, de acuerdo con el alumno, objetivos de
formación razonables y precisos.
¿Por qué lo hacemos?
Conscientes de que la autonomía es una palabra
clave en el aprendizaje de un idioma, alentamos en todo
momento la autonomización de cada uno de nuestros
alumnos ayudándoles a construir un proyecto formativo
sólido basado en una motivación continualmente
reavivada.
Así, aconsejado por su profesor, el alumno toma
sus propias decisiones respecto a los objetivos que
quiere alcanzar y los medios para conseguirlos.
Cuestionamos la
noción de progreso
¿Cómo lo conseguimos?
- Diseñamos cursos adaptados al ritmo del
alumno.
- Dedicamos un tiempo suficiente al repaso y estudio
individualizados.
- Utilizamos un índice de evaluación
de la eficacia que refleja fielmente la evolución
del alumno.
¿Por qué lo hacemos?
No creemos en las progresiones nítidas y lineales.
Somos conscientes de que una progresión se construye
en realidad como una espiral. Por ello hemos aprendido
a gestionar los vaivenes del aprendizaje sin caer en
la trampa de las repeticiones, asentando cada vez más
los contenidos de nuestras clases en el alumno, y ensanchando
sus capacidades comunicativas poco a poco.
Nuestra didáctica
es constructivista y cognitiva
¿Cómo lo conseguimos?
-
Ayudamos a los alumnos a que adopten una actitud
de investigadores, formulando problemáticas
pertinentes, buscando medios para solucionarlas
y manteniendo su curiosidad en vilo.
-
Proponemos la práctica del idioma mediante
la creación de eventos, de juegos de rol,
reconstrucción de situaciones de la vida
cotidiana (talleres: cocina, teatro, cine...).
¿Por qué lo hacemos?
Por una parte, el alumno no acumula un saber sino
que lo construye por sí mismo en sus actividades
de aprendizaje, al igual que un imprescindible "saber
hacer".
Por otra parte, no separamos nunca el uso del lenguaje
de la realización de tareas o la conducta de
reflexiones.
Ponemos metodologías
y psicología al servicio de nuestra enseñanza
¿Cómo lo conseguimos?
-
Diversificamos soportes y actividades, siempre
desde una perspectiva comunicativa.
-
Tomamos como referencia la personalidad del alumno,
y sus centros de interés.
-
Cuando un alumno nos lo solicita, trabajamos en
los soportes que nos proporciona, logrando satisfacer
las curiosidades o las dudas que nos plantee.
¿Por qué lo hacemos?
Después del surgimiento de la metodología
estructuroglobal audiovisual (SGAV) y de los enfoques
comunicativos de los años 1970 y 1980, estamos
hoy en día en la era del eclecticismo. Por ello,
Hexagone selecciona lo mejor de las distintas metodologías.
Inspirados tanto por la sofropedagogía como
por la sugestopedia, nuestra enseñanza es susceptible
de ser positivamente influenciada al proveer a educadores
y educados de instrumentos que amortiguen las muchas
exigencias que originan ansiedad; que permitan la mayor
distención posible para que atención,
concentración y memoria funcionen sin bloqueos;
y que faciliten la mejor actitud expositiva u operativa
en los momentos en que sean los objetivos a alcanzar.
|